viernes, 5 de abril de 2013

Dotar de estrategias manuales humanas a los robots

Nuevos algoritmos podrían ayudar a los futuros robots domésticos multiuso a trabajar en las condiciones cambiantes e impredecibles de una vivienda ocupada por humanos.

Un hogar habitado por personas, sobre todo si entre ellas figuran niños o sujetos muy desordenados, es para un robot convencional un entorno caótico, del todo distinto al ambiente ordenado y cuadriculado de una cadena de montaje en una fábrica.

Buena parte de la actividad de los robots industriales actuales, incluyendo al típico brazo robótico universal, consiste en agarrar un objeto de un sitio y colocarlo en otro punto. Por lo general, los objetos, tales como componentes de automóviles en una cadena de montaje, están colocados de modo que el brazo los puede coger con facilidad; el diseño del apéndice que hace el agarre incluso puede responder a la forma de los objetos.


Sin embargo, los robots domésticos multiuso tendrían que ser capaces de manipular objetos de muy variadas formas, dejados en cualquier lugar, incluso tirados de cualquier manera en los sitios más inapropiados. Y en la actualidad, la destreza de los robots disponibles comercialmente está lejos de la de la mano humana. Sin embargo, no es imprescindible dotar a los robots de manos sofisticadas y carísimas, si se les enseña a usar sus manos rudimentarias de manera ingeniosa. Las estrategias usadas para manipular objetos por una persona que, por ejemplo, lleva las manos enfundadas en guantes gruesos o las tiene parcialmente ocupadas sosteniendo objetos, les pueden ser muy útiles a esos robots modestos.

jueves, 4 de abril de 2013

Ver a través de las llamas

Los bomberos pueden ver a través del humo usando cámaras infrarrojas convencionales. Sin embargo, estos instrumentos quedan cegados por la intensa radiación infrarroja emitida por las llamas, que satura la definición de los sensibles detectores y limita su uso en la práctica. Las cámaras infrarrojas no pueden "ver" objetos o personas situadas detrás de las llamas.

Empleando una técnica especial que no requiere lentes, el equipo de Pietro Ferraro del Instituto Nacional de Óptica del Consejo Nacional italiano de Investigación (CNR, por sus siglas en italiano), ha creado un sistema que puede lidiar con el torrente de radiación infrarroja de un recinto lleno de llamas y con el humo.